Lara Amat y León, Joan
“El neoconservadorisme i les retòriques neocons”,
en Riba, Jordi (ed.), Transformacions del pensament contemporàni, Centre d’Estudis de Temes Contemporànis (CETC)/Generalitat de Catalunya, Barcelona, 2009.

CAPÍTOL DE LLIBRE: En premsa, es publicarà durant 2009.

Lara Amat y León, Joan
“Una reflexió sobre les filosofies neoconservadores de la història: Fukuyama i Huntington”,

[Títol pendent], Institut d’Estudis Catalans, Barcelona, 2009.

CAPÍTOL DE LLIBRE: En premsa, es publicarà durant 2009.

Luciano Canfora
Exportar la libertad. El mito que ha fracasado
Trad. de Santiago Jordán Sempere
Ariel, 2008, 119 págs.

Luciano Canfora viene dedicándose a mostrar el uso ideológico de conceptos políticos que crean fácilmente adhesión, al estar fuertemente asentados en nuestro imaginario. Para ello, contrasta el concepto teórico con su puesta en práctica a lo largo de la historia. Se dedicó al estudio de los usos y abusos de la palabra democracia en Crítica de la retórica democrática y en sobre todo en La democracia. Historia de una ideología (a este último, se le vetó su publicación en Alemania).

Prosiguiendo esta línea de análisis, en Exportar la libertad nos hace un repaso a otro de los grandes totems de nuestro tiempo: la libertad, palabra que ha quedado desgastada y ya parece que sirva para designar cualquier cosa. Por ello Canfora recorre su utilización desde nuestro origen político mítico, la Grecia Clásica, hasta la reciente guerra de Irak. En el camino vemos como la perversión de su uso ha servido para el dominio de las sociedades y para llevar a los ciudadanos a la guerra, tal es el caso de la Atenas imperialista, del “libertador” Bonaparte, antaño los soviéticos y ahora los estadounidenses en Afganistán, la “liberación” de Irak I y II… es decir todo lo contrario de lo que se podría esperar de una concepción de libertad igualitaria.

Estos tiempos de desmemoria histórica han llevado a que individuos como Kissinger y Brzezinski, o sus versiones neocons, hayan sido quienes han llenado de contenido la palabra libertad y además la han pretendido exportar. Por esta razón, Canfora nos recuerda en su libro que “antaño se dijo, y se escribió, que la alternativa al socialismo era la barbarie. A lo mejor estamos llegando a ese punto”.

[Joan Lara Amat y León]

Publicado en mientrastanto.e, 57, abril 2008.

 

A vueltas con el neoconservadurismo

En la actual época de hegemonía neoliberal, la diferencia entre el discurso “progresista” y el “conservador” (me refiero fundamentalmente a las ideologías que confluyen en los partidos mayoritarios) ha quedado reducida a una política de tipo cultural (postmaterialista según la cacareada versión de Ronald Inglehart), que no afecta en absoluto al despliegue de una economía y una política según la teoría y práctica neoliberal. Adaptaciones a esta nueva forma de hacer política han sido la Tercera Vía y el Neoconservadurismo. Así como para el “progresismo” la Tercera Vía ha supuesto el abandono del keynesianismo en la política económica y su sustitución por la doctrina neoliberal, el Neoconservadurismo ha consistido en la adaptación de los postulados del viejo conservadurismo a la hegemonía neoliberal: prueba de ello es que no dispone de una política económica propia original y este aspecto queda delegado a la teoría económica neoliberal. 

Y es por ello que sería un gran error pensar que el neoconservadurismo existe sólo desde el 11 de septiembre de 2001, como así parece para la prensa que lo presenta como un fenómeno coyuntural propio de George W. Bush y sus halcones, y que fuese a desaparecer en las próximas elecciones, como una marca de ropa que pronto pasará de moda. En realidad estos neocons sólo serían la última expresión de un fenómeno político de larga duración que tiene sus raíces al acabar la Segunda Guerra Mundial y su desarrollo a partir de la década de los setenta. Y es que el conservadurismo, aquella vieja ideología que había surgido como la reacción de la clase aristocrática al proyecto ilustrado, antes de la Segunda Guerra Mundial había coqueteado con el fascismo: sobre ello bastaría con recordar la Revolución Conservadora en la Alemania de Weimar o si se prefiere a Inglaterra la conocida admiración que Winston Churchill profesaba por el Duce Benito Mussolini. Es por este tipo de razones que el conservadurismo, para continuar existiendo como opción política válida, estaba necesitado de actualizar sus postulados y adaptarlos al triunfo liberal de la Segunda Guerra Mundial en el bando “Occidental”. 

Dicha actualización consistió en los tres pilares del discurso neoconservador: la asunción del Neoliberalismo como la base político-económica, con su metafísica del mercado (bueno, verdadero y bello) que sirvió para la gran reestructuración del sistema capitalista que consistió en desmontar el Estado Social y cuyos artífices fueron premiados con el Nobel (recordemos a autores como Friedrich Hayek o Milton Friedman). El Neotradicionalismo como un tradicionalismo depurado de sus elementos afuncionales al sistema capitalista, que incluye las adaptaciones del conservadurismo cultural de Michael Novack en el catolicismo (en su versión anti Teología de la Liberación), Leo Strauss en la filosofía política a través de su “recuperación” de los clásicos para la “alta filosofía” de la élite dirigente y Allan Bloom con su cierre de la cultura de masas, entre otros. Y por último el Belicismo que responde al “complejo militar-industrial”, al que ya se refirió Eisenhauer, que incorpora desde el neorrealismo de la época de Ronald Reagan al “idealismo” del grupo de los neocons del último Bush, con autores como William Kristol y Robert Kagan, cuyo ideario sobre la guerra preventiva y la extensión de la democracia aportó el discurso legitimador de la Invasión de Irak. 

Pero a estas alturas, posiblemente lo más preocupante del neoconservadurismo será su legado, una herencia de degradación de la democracia y las instituciones internacionales, retroceso en los derechos civiles, la confusión de los intereses privados y los públicos, reducción de la laicidad del Estado… que difícilmente un nuevo gobierno dentro de este paradigma postmaterialista removerá, y que en todo caso será su continuador bajo otra marca política. Sólo deseo que en el futuro no nos sorprenda que este legado neoconservador pase a ser asumido por una nueva potencia capitalista como China.

[Joan Lara Amat y León]

Publicado en en mientrastanto.e, 54, enero 2008.

 

Cuatro décadas con Marat-Sade

     MARAT-SADE. Persecución y asesinato de Jean-Paul Marat, representado por el grupo teatral de la Casa de la Salud de Charenton bajo la dirección del señor de Sade.

     Autor: Peter Weiss. Versión: Alfonso Sastre. Dirección: André Lima. Compañía de teatro: Animalario [www.animalario.net]. Año: 2007.

     En esta Experiencia terapéutica libre a cargo del equipo médico del Sanatorio Psiquiátrico “Doctor Nervión” y con la colaboración de la compañía teatral Animalario, según reza el subtítulo de la adaptación de André Lima, se ha sabido evitar la pretensión de emular las anteriores versiones, como por ejemplo la que fue llevada al teatro y al cine por Peter Brook en 1967 y ha sabido crear un lenguaje propio con una lectura desde el presente. En aquellos años la obra de Peter Weiss contó con una versión al castellano de Manuel Sacristán, junto con las de Alfonso Sastre, la cubana de Virginio Piñeira y algunas otras más. Me refiero a aquellos años de aquella España franquista en la que había que escribir con pseudónimo y que en la representación de Marat-Sade de Alfonso Marsillach la policía secreta se hallaba entre el público.

     En el preludio de los cuarenta años de Mayo del 68, cuando se asiste a la representación de André Lima y Animalario es difícil no tener presente el recuerdo de la magnífica versión de la Royal Shakespeare Company dirigida por Peter Brook que por suerte fue llevada al cine y que es fácilmente encontrable. Pero afortunadamente cada una tiene su espacio, la versión de Peter Brook es más histórica y respetuosa con el texto de Weiss, en cambio la de André Lima es una versión más libre y actual que le da frescura a la obra original. La que presentamos aquí es más cercana, más agresiva, más explícita, más radical y más contemporánea, adecuada a nuestros tiempos. En ella se mezclan pasado y presente y cada uno acaba de dar significado al otro. Habla de nuestras luchas, nuestras ilusiones y nuestras contradicciones. Junto al discurso demoledor de la obra de Peter Weiss (con resonancias de Artaud, Brecht, Focault…) sobre las instituciones penitenciarias-psiquiátricas, los falsos progresismos, el papel de la iglesia, el nacionalismo, la guerra, la monarquía, la libertad de pensamiento domesticada… Se añaden referencias sobre nuestro contexto: la Guerra Civil, nuestra monarquía, nuestra política… que la hacen más cercana y le aporta un sentido actual a Marat-Sade, pasando a ser fundamentalmente una reflexión sobre nuestra sociedad contemporánea.

     En esta nueva versión de Marat-Sade se despliega todo un juego de ironías que devienen en sátiras con la complicidad del espectador que actualizan la obra. Un continuo pedir disculpas por decir cosas que están pasadas de moda a oídos acostumbrados a discursos más convencionales sobre la bondad de las normas, sobre la virtud de las instituciones, y sobre el bla, bla, bla. Es a ese sector al que representa Charlotte Corday, la asesina de Marat, que escribió “Una llamada a los franceses, amigos de las leyes y de la paz”, símbolo de la contrarrevolución. Otra vez muere la revolución a manos de la contrarrevolución.

     Como en un ritual, eterno retorno de aquello que no queremos olvidar, hoy vuelve a morir Marat a manos de Charlotte Corday. En esta evocación en cadena la obra de teatro de André Lima nos trae actualizada aquella adaptación de Alfonso Sastre de 1968, a su vez, de aquella incendiaria obra de Peter Weiss de 1964-5, sobre aquellos eternos filósofos políticos de finales del siglo XVIII. Hoy Jean Paul Marat y el Marqués de Sade retoman su eterno diálogo sobre la revolución donde lo dejaron, mientras el coro repite: “Nosotros somos pobres; no nos dan ocasión. No esperes hasta mañana, dice nuestra canción”. La revolución social dialoga con la revolución individual, ambas derrotadas: la primera asesinada y tergiversada, la segunda confinada en cárceles, manicomios y escuelas.

     Del cuchillo de Charlotte, de su bello rostro y de sus bellas palabras (como ahora), llega el imperio y con él la guerra. Todo ello para un público que vive inmerso en un tiempo de contrarrevolución, del aniquilamiento de Mayo del 68, de nuevos napoleones, césares y otras barbaries.

[Joan Lara Amat y León]

Publicado en mientrastanto.e, 48, junio 2007.

 

Riutort, Bernat (coord.) Carbonero, María Antonia; Miguel, Alejandro: Riutort, Bernat; Sales, Tomeu; Valdivieso; Joaquín (eds.)
Indagaciones sobre la ciudadanía. Transformaciones en la era global.

Icaria, Barcelona, 2007, 366 págs.

     La presente obra coordinada por Bernat Riutort, director del grupo de investigación Política, trabajo y sostenibilidad de la UIB (www.uib.es/depart/dfl/pts), es una reflexión sobre el impacto que ha tenido la globalización capitalista sobre el concepto de ciudadano (en sus tres dimensiones: moral, política y jurídica), y como esas transformaciones han influido en la configuración del orden político y de la modernidad contemporánea.

      En el libro podemos encontrar los siguientes trabajos: Villavicencio, S.: Ciudadanía y civilidad: acerca del derecho a tener derechos; Riutort, B.: Ciudadanía, cosmopolitismo y democracia; Ródenas, P.: Orden mundial y ciudadanía; Quiroga, H.: Ciudadanía y democracia. La tensión entre libertad e igualdad en América Latina; Valdivieso, J.: Modernidad y modernización de la ciudadanía social; Acselrad, H.: Medio ambiente, ciudadanía, justicia; Carbonero, M.A.: ¿Hacia una ciudadanía inclusiva de genero?; Miguel, A.: La negación de la ciudadanía: movimientos migratorios y extranjería; Sales, T.: Individualismo institucionalizado y subpolítica: ¿Los ciudadanos del siglo XXI?; Müller, M.C.: La ciudadanía como participación política.

     Bernat Riutort en Ciudadanía, cosmopolitismo y democracia, aboga por una democratización de las instituciones internacionales que posibilite la participación ciudadana y el desarrollo de una ciudadanía cosmopolita. Pablo Ródenas en Orden mundial y ciudadanía, a través de su perspectiva poli(é)tica recorre el transito desde un incívico orden mundial hacia un macro-orden cívico de micro-órdenes cívicos con autogobierno y soberanía, autonomía y autodeterminación fundados en la justicia equitativa. Joaquín Valdivieso en Modernidad y modernización de la ciudadanía social, defiende un nuevo contrato social y ecológico que actualice el modelo social frente a los riesgos de la globalización. En el clarificador trabajo de Tomeu Sales, Individualismo institucionalizado y subpolítica: ¿Los ciudadanos del siglo XXI?, se realiza un estudio crítico de las principales concepciones de la modernidad contemporánea y de sus implicaciones en la ciudadanía, a través de Zygmunt Bauman, Anthony Giddens y Ulrich Beck.

     Una reflexión urgente en un momento de desgaste del fundamento de la democracia, la política y la modernidad: el ciudadano.

[Joan Lara Amat y León]

 Publicado en mientrastanto.e, 48, junio 2007.

 

EL ORIGEN DEL CAPITALISMO


Capitalismo y modernidad: El gran debate
Jack Goody
Trad. de Cecilia Belza,
Crítica, Barcelona, 2005, 243 págs.


     André Gunder Frank, el teórico del Desarrollo del Subdesarrollo, falleció el 23 de abril de 2005. Queda pendiente la publicación en nuestro idioma de su obra ReOrient: Global Economy in the Asian Age (1998), de la cual, en cierto sentido, el libro de Goody es un homenaje.

     Jack Goody, nacido en 1919, es un antropólogo de Cambridge, discípulo de Evans-Pritchard y Meyer Fortes (al que sucedió en la cátedra). Realizó diversos trabajos de campo en África occidental, en el norte de Ghana, con los Dagari y los Gonja. Fue célebre el debate que mantuvo con Lévi-Strauss, en su libro La domesticación del pensamiento salvaje (1977). Además ha realizado estudios sobre el parentesco, la cultura oral y escrita, el Islam, Asia y Europa. No nombro este recorrido intelectual del autor simplemente a modo de presentación, sino porque aplica todo este bagaje cultural al tema de la presente obra.

     Este ensayo se contrapone a los excesos de una concepción de la historia divida en bloques estancos: antigüedad, feudalismo y capitalismo, y a una definición monádica de las culturas, entendidas como islas, sin apenas relación con el exterior. Frente a ello, aboga por concebir el desarrollo del capitalismo como un proceso a largo plazo, basado en el intercambio de mercancías, tecnologías e ideas, un difusionismo que ha caracterizado a la constelación de “culturas mercantiles” a lo largo de la historia, pero que no siempre ha sido estudiado con suficiente amplitud.

     Hemos de ser conscientes que en la actualidad, bajo el rótulo de los estudios de “Historia Económica Mundial” lo que solemos encontrar es algo mucho más reducido, en el tiempo y en el espacio, puesto que suele corresponder a una historia circunscrita a Europa pero que incluye a EE.UU. como su prolongación natural; y además, acostumbra a abarcar únicamente los últimos tres o cuatro siglos; es decir desde los preliminares de la Revolución Industrial en Gran Bretaña. Ello hace que sean unos límites demasiado estrechos para la inteligibilidad del período.

     Así como la historia introdujo en las ciencias sociales la variable tiempo, la antropología aportó la variable espacio con su método comparativo. Por ello espacio y tiempo quedan imbricados en el discurso de Goody que transita desde la antropo-sociología hasta la historia económica, y una muestra de ello es la lista de autores a los que examina: A. Smith, T. Malthus, K. Marx, M. Weber, E. Durkheim, A. Giddens, D. Landes, I. Wallerstein, A. G. Frank… entre otros.

     En una primera parte del libro, se dedica a atacar las bases del etnocentrismo que se halla incrustado en parte de los discursos de las ciencias sociales y humanas, en especial el eurocentrismo en los estudios sobre la historia del origen del capitalismo. Un ejemplo de un historiador eurocéntrico (que llega a reducirse a anglófilo), lo tendríamos en la figura de David Landes, que en su obra La riqueza y pobreza de las naciones: por qué algunas son tan ricas y otras tan pobres (1998), para defender la ventaja británica llega a atribuirle un superior ingenio, imaginación, iniciativa e incluso mejor clima; además de la preferencia por la juventud, novedad y riesgo; que hacen de Gran Bretaña su ideal de sociedad.

     El eurocentrismo, se hace presente cuando se tratan temas clave como si fueran dicotomías enfrentadas y excluyentes: libertad-opresión, propiedad privada-comunal, democracia-tiranía, modernidad-tradición, Occidente-Oriente, racionalidad-irracionalidad. Y recientemente se ha reincorporado la oposición amigo-enemigo.

     Tomando como ejemplo la libertad, Goody afirma que “no es el capitalismo el que instituye la libertad, sino la ausencia de opresión, ya sea política o económica. Esta situación puede darse igualmente bajo otro tipo de regímenes”. Y para ilustrar la no necesaria correspondencia entre capitalismo y libertad (que pretenden algunos autores), recurre a una anécdota que le sucedió cuando mostraba una fábrica inglesa a un jefe africano, en ella se veía a una cadena de mujeres montando equipos de radio y como fichaban al entrar y al salir; entonces el jefe africano preguntó: “¿Son esclavas?“.

     Con ello, termina dándonos una visión más real del capitalismo, ni tan moderno, ni tan libre, ni mucho menos tan racional. Bastante diferente a como estamos acostumbrados a escucharlo de la mano de los apologetas neoliberales.

     En la segunda parte, el autor bucea en la amplia bibliografía sobre la industrialización europea para dar razones sobre una ampliación de la mente científica para vincular la tradición islámica y asiática al surgimiento de modernidad. Nos recuerda el continuo contacto de Europa con el Islam y la contribución de los inventos asiáticos (brújula, pólvora e imprenta) al sustrato tecnológico necesario para el desarrollo del capitalismo europeo, así como el asombro de Marco Polo ante las ciudades chinas.

     En ello, el libro es de una tremenda actualidad, puesto que China está haciéndose un lugar entre las potencias económicas de influencia mundial, primero a través de su integración en el comercio mundial y ahora a través de sus inversiones en el exterior, y ello necesariamente tiene su trasposición al mundo de las ideas. Es decir, implica un nuevo combate por la historia. Si es verdad que la historia la escriben los vencedores, ahora hay indicios de un posible relevo o por lo menos de una nueva coexistencia.

     El autor debería haber analizado con mayor profundidad las diferentes funciones que puede adquirir el mercado. Puesto que, si bien podemos decir que todas las sociedades han desarrollado, en algún grado, esta institución, cuya función principal es la distribución de mercancías (A. Smith), lo que caracteriza a la sociedad capitalista es la hipertrofia de este mecanismo que ha incorporado, a gran escala, funciones de apropiación del excedente (K. Marx).

     Los prejuicios ante el discurso antropológico se hallan en el miedo al relativismo, cosa que aquí no es el caso. Goody se encarga de depurar con datos los eurocentrismos que se hayan transformado en ciencia, y ello sólo puede contribuir a un fortalecimiento del discurso científico universalista y el consiguiente debilitamiento de los discursos del particularismo científico etnocéntrico.

     Quizás la modesta aportación de Jack Goody sea “una perspectiva distinta a la de aquellos cuya vida intelectual y personal se ha desarrollado ligada a Occidente y a sus libros”.

Joan Lara Amat y León
jlaraal@terra.es
[Publicado en El Viejo Topo, nº209-210 abril 2005, pp.124-125]

 

UN NEOCONSERVADURISMO PARA EUROPA 

Joan Lara Amat y León

Reseña sobre el libro de Alain Frachon y Daniel Vernet: La América Mesiánica. Los orígenes del Neoconservadurismo y las guerras del presente.

Publicada en El Viejo Topo nº222-223, julio-agosto de 2006.

[Texto PDF]

Introducción

28 febrero 2007

 Bienvenido a Filosofía Política y del Derecho. Temas afines,

     En él encontrarás textos que he ido escribiendo durante estos años. Así como información sobre textos publicados y futuras publicaciones en libros y revistas.

AA.VV.
Poderes emergentes en Asia. Rupturas y continuidades en la economía-mundo (II)
Monthly Review-Selecciones en castellano, nº 6, Hacer y Món-3, Barcelona, 2006.

     En su sexta entrega, Monthly Review nos presenta la segunda parte de las Rupturas y continuidades en la economía-mundo (la primera corresponde al nº 4). Este número se ocupa de los cambios que está experimentando Asía y sus repercusiones en el capitalismo globalizado. Es de especial interés el análisis sobre el desarrollo económico y sus costes sociales en China, como consecuencia de su rápido ascenso al status de potencia mundial.

     Se incluyen los siguientes artículos: “Presentación” (Salvador Aguilar, Arcadi Oliveres, Jordi Roca y Carlos Zeller), “El capitalismo como economía mundial” (Entrevista de Huck Gutman a Harry Magdoff), “El dudoso futuro de la India como gran potencia” (Samir Amin), “Las nuevas relaciones estratégicas entre los Estados Unidos y la India” (Grupo de Investigaciones en Economía Política), “China, el mercado y la economía asiática” (Martin Hart-Landsberg y Paul Burkett), “Las condiciones de la clase trabajadora en China” (Robert Weil), “Japón: ¿gigante con pies de plomo?” (Mahoto Itoh).

[Joan Lara Amat y León]

 Publicado en mientrastanto.e, 44, febrero 2007.